Cuando confundimos oportunidad con necesidad

Sí, existen oportunidades, pero que quizá no necesitemos.

Hay momentos en los que creemos que estamos frente a una oportunidad irrepetible. Ya sabes, esa emoción que casi roza la euforia, nos empuja a comprar algo porque “no se volverá a presentar” y porque “sería un error dejarlo pasar”. Pero con el tiempo —y con calma— entendemos que, efectivamente, la oportunidad era real… solo que no la necesitábamos.

Oops.

Hace unos meses me encontré con ese escenario. Vi una oferta atractiva en la Apple Store para maestros (y ese día traía mi credencial de catedrático universitario), un iPad Air de 11 pulgadas, 2025, con chip M3. La mejor versión del legendario iPad Air, una potencia notable. Además, incluía la funda-teclado original de Apple, ese accesorio que convierte a la tableta en una pequeña laptop. La combinación era irresistible: ligera, moderna, con toda la elegancia que Apple sabe diseñar.

Y ahí fue cuando me ganó el impulso.

Me dije: “Estaría muy a gusto para escribir, viajar ligero, trabajar en cualquier mesa de café”. Y realmente era una oportunidad, pues era nueva y el precio bueno, comparado al que le dan por no ser maestro o alumno. Por fin que la adquirí.

Pero después de algunas semanas de uso, llegó la reflexión honesta, esa que llega a destiempo. La confrontación real no fue entre “oportunidad” y “falta de oportunidad”… sino entre “necesidad” y “no necesidad”.

Lo que me sucedió es que la comparé con mi MacBook Air que ya tengo desde hace años. Mi “vieja y delgada compañera” que conozco y que funciona perfecto para lo que hago: escribir. Lo cierto es que mi herramienta principal no había dejado de servirme. Mi flujo de trabajo no necesitaba actualizarse ni reinventarse; estaba completamente cubierto.

La iPad Air de 11 pulgadas con su teclado-funda original es maravillosa, sí, pero no me aportaba una ventaja real. No resolvía una carencia. No era indispensable. Era, en el sentido más profundo, un capricho racionalizado.

Y aquí surge la enseñanza que quiero compartirte:

Lo peligroso no es una compra impulsiva en sí… sino cuando confundimos “gran oportunidad” con “necesidad”.

Y son cosas tan diferentes, pero que, bajo la emoción, creemos que se parecen.

Ahora te digo: lo que pareció una ganga para comprar, puede convertirse en oportunidad para vender… para alguien más que sí lo necesita de verdad.

Aprovecho esta reflexión y hoy quiero ofrecer esa misma iPad Air de 11 pulgadas con su funda-teclado original de Apple —ambas prácticamente nuevas— con un descuento enorme. Y no lo anuncio como vendedor, lo hago como alguien que aprende una la lección: cuando un objeto cumple su función en otra mano, ahí se vuelve verdaderamente una oportunidad.

Así que si tú estabas buscando una iPad Air de 11’’, 256 gb, wi-fi, (2025) M3, color blanco estelar, con su funda-teclado original de Apple, para usar como ordenador portátil, para estudiar, trabajar, viajar ligero o para escribir, quizá esa oportunidad que para mí fue innecesaria… para ti sea exactamente lo que verdaderamente te puede servir con gran valor.

La venderé con gusto a quien le encuentre propósito, a quien realmente la aproveche. Escríbeme aquí si estás interesado y te comparto detalles y precio.

Porque, al final, más importante que comprar con emoción… es vivir con conciencia de lo útil.

¡Emoción por entender!

—Alejandro Ariza Z.

Tu edad, tus responsabilidades, tu alegría

Hace un rato iba en mi auto y pensé: qué curioso, este día 30 de abril, muchos niños son felices porque tienen la fortuna de ser queridos y, así, festejados en su día por sus papás.

Pero…

El mismo día 30 de abril es la fecha límite para el pago de impuestos de la declaración anual para personas físicas.

Mismo día, harto diferente la experiencia.

Me imagino perfecto a muchos contadores haciendo sus cálculos a última hora, muchos clientes preocupados, molestos, por saber cuánto dinero habrá que pagar y con fecha límite de este día. Y si la persona no tiene inteligencia para el dinero, no hizo un presupuesto y no fue apartando en una cuenta aparte lo destinado para los impuestos. De hecho, como debe ser, es que ni te preocupes por pagarlos porque ese dinero ya lo tenías ahí guardado desde hace muchos meses, ya que, responsablemente, ibas guardando dinero para impuestos cada vez que tenías ingresos.

Bueno, así se debe hacer.

Y así lo hace, con una estrategia facilísima y poderosa, cualquiera que ha tomado mi curso de inteligencia para el dinero.

Aun las personas que pagamos muy, muy grandes montos, vivimos el encanto de que ese dinero ya estaba ahí guardado listo para entregarse.

Cero dolor, cero angustia, cero ansiedad. Cero preocupación.

Solo inteligencia para el dinero. Ser responsable te hace ser ordenado. Y el orden es fuente de paz y seguridad. Siempre.

Y, por cierto, si has de festejar a tu niño (o tus niños), espero también hayas apartado dinero para eso, porque te va a costar dinero. Sí, en la inmensa mayoría de los casos.

Luego, puse atención a una canción que empezó a sonar en mi auto…

«El tiempo nos cambia, es una trampa crecer… fuimos creciendo sin darnos cuenta que iba a doler…». —Camila.

Me atrapó desde las primeras frases, en alguna de ellas, sentí clarísimo cómo se quiso asomar una lágrima en mis ojos. Te la quiero recomendar en este ArizTip: «Sobreviviendo», de Camila.

Por favor, escúchala. Concéntrate para escucharla. Disfrútala. Te doy el enlace de YouTube aquí abajo.

Feliz día del niño, feliz paz y seguridad del adulto responsable e inteligente.

¡Emoción por existir!

Alejandro Ariza Zárate

Próxima conferencia en vivo, presencial, en la CDMX

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Teoría «dinerocéntrica».

Ayer, 21 de abril del 2025, vi una caricatura en «El Universal» que me hizo recordar una conferencia que dicté hace años para HSBC.

En aquel entonces les platicaba acerca del que propuso por primera vez con fuerza que los planetas giraban alrededor del Sol, les hacía referencia a Nicolás Copérnico, un astrónomo polaco del siglo XVI.

Su teoría, conocida como el modelo heliocéntrico, contradecía el modelo tradicional geocéntrico (con la Tierra en el centro del universo), que había dominado durante siglos, sobre todo por la influencia de Aristóteles y Ptolomeo, y había sido asumido también por la Iglesia. Les platicaba que, en su momento, fue un cismático. Imagínate, contradecir una creencia que había durado siglos.

Y, como broma de apertura, les comentaba que si Copérnico volviera a analizar cómo se mueve la Tierra hoy, quizá descubriría que también estaba en un error, descubriendo lo que mostré en la diapositiva para abrir la conferencia, la imagen con la que abrí este ArizaTip, la teoría «dinerocéntrica». Y de ahí, partí para dar una conferencia de cuatro horas hablando de inteligencia para el dinero en HSBC, quien me había contratado en aquel entonces. Modestia aparte, me encantó el marco con el que la inicié.

Es un tema harto debatible, picante, casi insulso y, si me adentro, puedo decir más de lo que mueve al mundo, pero rosaría quizá en lo imprudente para una publicación tan pública.

Todo esto me hizo recordar la caricatura de Boligán (me imagino que así se llama). Esta la publió ayer:

Todos los derechos al autor y a El Universal

Ya sabes qué necesitas para mover, por lo menos, tu mundo.

Alejandro Ariza Zárate

Próxima conferencia en vivo, presencial, en la CDMX

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Capacidad para decidir

Vamos al grano…

A fin de cuentas… ¿Qué da el dinero?

Respuesta: Capacidad para decidir.

Punto.

También queda claro si hago la pregunta al revés: ¿Qué te da capacidad para decidir? Respuesta: Ser el que tiene el dinero.

¿Quién decide ir a cenar? ¿Quién dice a qué restaurante? ¿Quién decide qué pedir ahí? ¿Quién decide cuándo y a dónde viajar y en qué clase? ¿Quién decide qué auto comprar y cuándo? ¿Quién decide qué casa rentar o comprar y cuándo?

Quien tiene el dinero.

¿Te acuerdas de los dichos: «El que paga manda», «Con dinero baila el perro»? Bueno, pues redundan en lo mismo.

Sí, se oye fuerte, porque es fuerte esta verdad para decirla así de claro, breve y contundente. No le va a gustar a más de uno, precisamente por ser así.

Por eso, si quieres decidir con toda la libertad que ese acto implica, mi consejo siempre ha sido que debes generar dinero por tu cuenta y tenerlo disponible para disponer de él para cuando te plazca.

Si tú no tienes dinero, te toca obedecer, muchas veces subyugarte, a quien lo tenga.

¿Por qué muchas parejas malavenidas no se divorcian? Porque a una le falta el dinero para independizarse y, por más mal que sea tratada, todavía se beneficia del dinero de la otra persona. Cuando no hay amor, hay posesión y relación por conveniencia. Alguien es el dueño de la voluntad del otro. El dueño tiene el dinero. Precisamente por esta misma dinámica, muchas parejas no desean y no permiten que la otra trabaje y gane su propio dinero, no vaya a ser que logre decidir y así no le pueda someter. Parejas que maquillan el control con frases que se escuchan bonitas: «Conmigo no te faltará nada, conmigo tendrás todo». Letras chiquitas (no más pensadas, no expresadas): «Pero hasta donde yo diga, y hasta cuando yo quiera, y siempre y cuando hagas lo que yo ordene».

¿Por qué algunos papas no quieren que sus hijos trabajen y sigan en la escuela? Por el temor de que dejen la escuela al descubrir la libertad (capacidad de decisión) que les da ganar su propio dinero. Misma línea de reflexión.

De hecho, un hijo se independiza, cuando gana su propio dinero. Al fin, ya no tiene que pedir «permiso» a los papás. Misma línea de reflexión.

Te digo, es una reflexión fuerte. Muy fuerte. Golpea el ego de cualquiera. Es una verdad que aplica desde una relación de pareja hasta geopolítica y tratados internacionales. Ya viste a Trump con sus aranceles.

Por eso se afirma, con razón, que la gente rica es poderosa. Poder es capacidad para actuar. La gente rica puede actuar, precisamente porque tiene los medios, que es una manera amable de decir «dinero».

Por eso, en mis conferencias de «Inteligencia para el dinero» siempre he recomendado que tú generes y tengas tu propio dinero, que hagas lo necesario para que sea así y no dependas de la voluntad de otro, salvo por amor, tema muy aparte.

Y bueno, todo esto me surgió como reflexión para escribirte tan solo por haber recibido hoy en mi correo una frase que subrayé de uno de los libros que estoy estudiando y me hizo recordar uno de mis postulados, el que te he expresado en este ArizaTip:

Gana tu propio dinero, y logra así sentirte libre para decidir.

La frase que leí en mi correo nada tiene que ver con el tema que hoy te comparto aquí, pero yo le encontré relación.

La frase:

«Quitarle la posibilidad de elección es una de las cosas más aterradoras que le puedes hacer a alguien». —J. Rhodes.

Por la temática del libro donde subrayé esa frase, se refiere totalmente a otra dinámica. Pero hoy, aquí, viene perfecto al caso y aplica igual de bien.

Te repito el ArizaTip: Haz lo que tengas que hacer para ganar tu propio dinero y puedas decidir sin necesidad de dar explicación a nadie.

«Tu propio dinero», no el de la pareja, que al fin es dinero de los dos, por amor. No, esa es otra cuenta que, si tienes la fortuna de vivir esa dinámica, felicidades. Pero, aun así, gana tu propio dinero. Algún día me vas a agradecer este sabio consejo.

¡Emoción por existir! (… decidiendo).

Alejandro Ariza Zárate

Próxima conferencia en vivo, presencial, en la CDMX

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Elimina fugas

Hasta los más ricos eliminan fugas, eliminan lo que les genera pérdidas y ya no son ganancias. Sí, hasta los más ricos. Hoy me entero de que Carlos Slim decide cerrar la única tienda que quedaba de «Saks Fifth Avenue» en México, la de Santa Fe. La inauguró en 2007 y ahora ha llegado su fin en México. Una razón sencilla de entender y en un lenguaje aquí a nivel cancha: «Ya no deja». Ya no es ganancia, ya no se vende como se esperaba, entonces, ¡a eliminar fugas! Si eso hace un Carlos Slim… ¡Imagínate lo que deberíamos estar haciendo tú y yo! Claro, él con una tienda que le cobra, solo por usar el nombre, medio millón de dólares al año, y quizá tú deberías estar eliminando alguna membresía que no usas, ya sabes, cada quien su nivel, pero el mensaje es el mismo: Elimina aquello que solo empiece a representar una pérdida de dinero. Yo no me imagino a Carlos Slim con nostalgia diciendo: «Ay, mi tiendita nice…, bueno, mejor la conservo al fin que sale lana de otros lados, para que se vea bonita ahí en Santa Fe». No. No creo que así les dijera a sus asesores financieros encargados de la marca en México. ¿Podría hacerlo? ¡Apuesta a que sí! Pero para ser uno de los hombres más ricos del mundo, no creo que ese fuera su comportamiento. En cambio, tú y yo, cuántas veces, en lo privado, sabemos que algo solo está siendo una pérdida y aun así lo deseamos conservar haciendo malabares con las finanzas, «sacando de otro lado» o no queriendo analizar más, solo porque nos gusta o por nostalgia o mera costumbre. Te digo, los ricos tienen una forma de pensar y de sentir harto diferente. El tema no es el dinero ni sus cantidades, es una actitud, una forma de pensar, un sano aislamiento del afecto, mente fría para los negocios.

Según información al respecto, claro que afectó mucho la pandemia para la caída de las ventas de esta lujosa tienda, pero aquí un dato más trascendente, más se incrementaron las pérdidas por una realidad que comentan los analistas del grupo Carso: ¡Los hábitos de compra de los clientes cambiaron! La gente compra más en línea y, según la nota de una revista especializada (EL CEO), esto fue lo que terminó por convencer a los analistas de cerrar la tienda en México. De hecho, ya habían empezado a hacer un cambio con la otra sucursal, la de Polanco (que cerraron antes), cambiándola al concepto: «Sanborn’s Home&Fashion», misma que tendrá una fuerte tendencia a las ventas en línea.

De esta historia reciente, saco algunas lecciones:

  • No importa cómo esté tu economía, incluso siendo rico, es imperioso eliminar lo que empieza a representar una pérdida, sea lo que sea
  • La tendencia a comprar en línea ya era evidente, pero la pandemia aceleró la tendencia en más de 10 años, según algunos analistas, y esta tendencia a comprar todo en línea cada vez es mayor y más veloz la cantidad de gente que incursiona en esta conveniente experiencia
  • Si tú no sueles comprar en línea, ¡observa el fenómeno! No durarás mucho con la necedad de no entrar a esta tendencia. Es una ola y pronto te llevará
  • Aprovecha y debes tener un negocio en línea. Si tu negocio no está en Internet, prácticamente no existes
  • Hay manera de que tengas un ingreso adicional en tu tiempo libre mediante un negocio en línea, solo es cuestión de que tengas la claridad mental de aceptar una realidad y el deseo de mejorar tu economía
  • La principal razón por la que no te atreves a incursionar es por el poderoso argumento que tú te crees: «¿A qué hora si ni tengo tiempo?», y puede «parecer» verdad, pero lo que te falta no es tiempo, sino información, porque existen modelos de negocio en línea que se pueden emprender solo en tu tiempo libre (por ejemplo, si realmente te interesa aprender al respecto, puedes hacer clic en el enlace que te doy al final del texto para una manera que yo conocí desde hace casi 10 años)

Hoy me brincaron estas ideas y de inmediato quise compartirlas contigo aquí, seguro encuentras aporte en tu inteligencia para el dinero.


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Te invito a mejorar

Cuando no es tu dinero.

¿Por qué un político siempre tendrá oportunidad de robar, o tentación de abusar de los recursos (por decirlo de alguna otra manera? La respuesta es harto sencilla: porque “administra” un dinero que a él no le costó trabajo ganar. Eso pasa con cualquiera que administre lo que no le costó trabajo ganar. Sólo puse puse el ejemplo de un político por poner un ejemplo cualquiera, pero lo mismo pasa con un familiar o un corredor de bolsa o un asesor financiero. Si a ti no te costó trabajo ganar el dinero, te sientes con mayor “libertad” de “manejarlo”.

Cuando no es tu dinero, siempre será más fácil usarlo. Eso te pasa hasta a ti. ¿Qué tal “lo fácil” que se te hace usar “tu” tarjeta de crédito? Pues porque no es dinero tuyo, es del banco, ahí no te duele. De hecho, de paso esté decir que el banco hará todo lo posible para que “creas” que es tu dinero, pero eso jamás lo es, y lo notas porque no te duele gastarlo en forma de tarjeta de crédito, en algún nivel de tu conciencia sabes que no es tu dinero y así es más fácil disponer de él. La preocupación, dolorosa responsabilidad solo la sentirás hasta que tengas que pagar con el dinero que verdaderamente es tuyo. Ahí es cuando ya pones más atención, mucha más. Mucha.

El ArizaTip de hoy es que, si se trata de tu dinero de verdad, siempre será mejor que tú mismo te esfuerces por estudiar qué hacer con él para multiplicarlo, y no confiar “ciegamente” en alguien que te ayude a manejarlo. Que no te gane la pereza o la desidia. Aprende e incrementa por mérito propio tu inteligencia para el dinero.

(Por cierto, esto jamás lo logrará un político, ni lo necesita, porque ahí el dinero que maneja jamás lo tendrá que devolver él. Por eso hay tanta gente aspirando a puestos políticos. ¿Por amor a la patria y al servicio público? Hum… no creo. Por dejar la puerta abierta aquí para los sensibles al tema diré: quizá existan honrosas excepciones (yo no conozco ninguna, pero debe haber). Piénsale tantito… ¿Te imaginas disponer de todo el dinero que se ponga en tus manos y no tener que regresarlo jamás y, muchas veces, ni dar cuentas de cómo lo usas a nadie?).

Lo que no te cuesta, no lo cuidas. Acción-reacción simple. O mejor dicho (por aquello de las sensibilidades): Lo que no te cuesta ganar a ti, no lo cuidas igual que lo prestado o regalado de otro.

¿Opiniones?

Cazaofertas

Siempre compara antes de comprar y opta por lo más barato manteniendo la misma calidad. Esta combinación existe, es una oferta. Existen. Esto es actuar con inteligencia para el dinero.

Este ArizaTip parece trivial, banal o que por tan conocido podría callarse, pero no lo creo del todo. Tan sólo de recordar mi pasado, un pasado del que me avergüenzo un poco, justifico dar un consejo así. Yo hace muchos años tuve un pasado del que me avergüenzo un poco, un pasado irresponsable en las finanzas personales, un pasado en donde jamás pensaba en cazar ofertas, si me tocaba una, afortunado “accidente”. De alguna manera –tonta manera– pensaba que esas cosas eran como para pobres, para gente con necesidades económicas. Por pensar así, pasé por necesidades económicas y viví cierta pobreza, de la peor, la autogenerada por irresponsabilidad, por total desconocimiento de la leyes del dinero. Pero aquí, como en las leyes tal cual, el desconocimiento no te exonera de culpa. Fue una de mis etapas de naco, mundano de la masa amorfa y babeante, pensando que “esas cosas no eran para mí”, que yo no lo necesitaba. Un tarjetazo con mi American Express Centurion Card y listo. Etapas de mi vida de negligencia plena.

Todo cambió, mi vida entera dio un giro de 180 grados, cuando adquirí inteligencia para el dinero. Tuve dinero, y mucho, pero nada de inteligencia, así, cualquier cantidad de dinero se acaba. Cuando adquirí inteligencia para el dinero, conocí la enorme ventaja de comparar precios y cazar ofertas en forma permanente. Me sorprendí de poder adquirir el mismo producto, exactamente el mismo, pero a mucho menor precio, sólo era cuestión de comparar. Por eso he afirmado que aquella frase de que “todas las comparaciones son malas”, no es cierta, en materia de finanzas personales no son malas, y no tan solo no lo son, sino que resultan ser extraordinariamente buenas, beneficiosas. Cuando eliges convertirte en un cazaofertas permanente, constantemente comparas antes de comprar y con el paso del tiempo el dinero que se deja de gastar de más suma enormes cantidades, en el orden de las decenas y decenas de miles de pesos, quizá cientos de miles. Sólo es cuestión de aprender a pensar “anualmente” para los cálculos. Y hoy más que nunca es extremadamente fácil comparar, gracias al Internet y a la exposición de precios en una sola app, por ejemplo, del mismo producto pero en diferentes tiendas. Hoy ser un cazaofertas es fácil, inteligentemente sencillo.

Hoy se me antojó escribirte esto luego de vivirlo recién otra vez. Hoy uno de mis colaboradores fue a comprar algo que mi familia necesitaba de la farmacia y le dijeron: “Si tiene tarjeta del INAPAM, hasta hoy existe el 7% de descuento adicional al cuatro por tres”. Mi colaborador es francamente joven, ¡pero desde que también tiene mi influencia de mi libro, webinar y filosofía de inteligencia para el dinero, recordó que mi mamá tiene! Entonces se detuvo, vino por mí (yo tengo la credencial de mi santa madre) y adquirimos los productos con ese enorme descuento. Para que tengas una idea, una compra que pudo haber sido de 700 pesos, terminó costándome 499. ¡Casi 30% menos! Puede no ser nada para ti, así como una compra aislada, pero si aceptas mi invitación a convertirte en un cazaofertas, ese dinero que dejas de gastar sucede diariamente, y al sumar las cantidades en un año… ¡te vas de espaldas por la cantidad de dinero que logras dejar de gastar, regalándolo, tirándolo y afectando así para mal tu economía! Porque, literalmente, se lo estamos regalando no sé quién, estamos tirando nuestro dinero, cuando pudimos haber dejado de hacerlo así por comparar.

Mi asistente precisamente vino por mí porque desde en la mañana le dije que quería conseguir unas cremas de avellana para el café que de verdad disfruto y hoy se me acabaron. En el mismo supermercado en donde estaba la oferta de la farmacia, lamentablemente no había ese específico sabor que yo buscaba. Así, se me ocurrió decirle: “Pues podríamos ir a algún Soriana aquí cerca…”, para llevarme la sorpresa de que al llegar ya está la temporada de ofertas de “Julio Regalado”. Ves que inician un mes antes. Y al llegar al pasillo de sustitutos de crema para el café… estaba la oferta de tres al precio de dos. Oye… ¡estamos hablando de un 33% de descuento! Por supuesto que me alegré y hasta me llevé seis, para pagar sólo cuatro. Eso no lo hubiera tenido en el primer supermercado, pero ahora hasta la energía parece que a uno lo protege y lo guía, “por algo no había en el otro supermercado”, uno que se caracteriza ser de precio un poco elevados por la cercanía de sus tiendas (Superama).

Sí, sé que Soriana no es nada, nadita “fashion”, ni bonito, ni ves a la misma clase de gente comprando cuando comparas con irse a dar una vuelta a City Market o algunos Chedraui Select. Pero… ¡el mismo producto, exactamente el mismísimo lo puede encontrar un 33% más barato! Pues entonces ahí nos vemos con lo “fashion”… y bienvenida la inteligencia para el dinero. Uno va al supermercado no va a ver gente sino a comprar algún producto. Si lo estás haciendo al revés, algo en los valores y prioridades de tu vida anda precisamente al revés.

Siempre compara y opta por lo mejor. Honra tu inteligencia haciendo uso de ella diariamente. Este ArizaTip yo te doy porque el Ariza yo soy. 😎

Me encantará leer tu opinión.

Saludos.