El amor no debe llegar como rescate

Acabo de cerrar la última página de un libro que me ha gustado muchísimo: Tu camino hacia el amor, de Adrián Chico. Un libro que empecé a leerlo hace dos días y lo acabo de terminar. No podía parar de leerlo. ¡Es un libro de enorme valor!

Mientras lo leía, una idea se fue abriendo paso en mi mente con una claridad casi incómoda: Muchas personas buscan una pareja como quien busca una ambulancia emocional. Esperan que alguien llegue para curar sus heridas, apagar sus miedos, resolver sus inseguridades, llenar sus vacíos, para evitar que sientan soledad.

Pero el amor romántico no fue diseñado para eso.

Sé que una relación sana ocurre cuando dos personas relativamente completas se encuentran para enriquecer mutuamente sus vidas. Me encantó cómo Chico usa números. Cuando alguien llega a tu existencia, debería ser para ayudarte a pasar de 9.5 a 10.

No de 3 a 10.

Porque cuando una persona deposita en otra la responsabilidad de darle casi todo el valor a su vida, de hacerla sentir suficiente o de rescatarla de sí misma, lo que comienza como amor suele transformarse en dependencia. Y eso siempre será un enorme riesgo de factura muy alta.

No estoy diciendo que debamos ser perfectos antes de amar. Nadie lo es. Todos llegamos a las relaciones con heridas, miedos y alguno que otro navajazo.

Lo que digo es algo distinto y serio.

Debemos asumir la responsabilidad de nuestro propio trabajo interior. Debemos hacer nuestra parte. Tenemos que preguntarnos qué tanto de lo que buscamos en otra persona es algo que tendríamos que desarrollar primero nosotros mismos. Porque hay una pregunta incómoda que pocas veces nos hacemos:

¿Estoy buscando amor o estoy buscando alivio?

Son cosas muy diferentes.

El amor acompaña un proceso de crecimiento, inspira y nos da fuerza e ilusion para seguir en el arte que es vivir. Así, es lindo. Amar y ser amado es lo que nos da energía para vivir.

Pero… no puede sustituir la llegada de alguien lo que tenemos que hacer primero nosotros con nosotros mismos. Nadie puede hacer por nosotros el trabajo que nos corresponde solo a nosotros primero. Nadie puede aprender a valorarse por nosotros. Nadie puede sanar nuestras heridas de infancia por nosotros. Nadie puede construir nuestra autoestima por nosotros.

Si intentamos que alguien lo haga, terminamos exigiendo a una relación algo que ninguna relación puede dar. Es lo que se conoce como «el bucle de la reivindicación».

Por eso la psicoterapia tiene tantísimo valor.

La terapia nos ayuda a llevar a cabo ese trabajo previo. Ayuda a comprender por qué buscamos lo que buscamos. Ayuda a distinguir entre una necesidad afectiva legítima y una dependencia emocional disfrazada de amor. Y cuando eso ocurre, algo cambia. Dejamos de buscar a alguien que nos complete. Comenzamos a buscar a alguien con quien compartir la plenitud que estamos construyendo.

Al terminar este libro sentí gratitud. Sí, puedo afirmar que este libro es psicoterapéutico y te lo recomiendo ampliamente. Muy ampliamente. Casi encarecidamente. Debería de ser un libro de texto para las escuelas preparatorias.

Me encantó este libro, no porque me enseñara algo completamente nuevo. Sino porque puso palabras claras sobre una verdad que vale la pena recordar una y otra vez:

El mejor regalo que puedes ofrecer a una relación futura es la persona en la que te conviertes antes de que esa relación llegue.

Y ese trabajo, aunque a veces sea difícil, siempre vale la pena.

¡Emoción por entender!

Alejandro Ariza Z.

¿Te gustaría seguir la conversación en WhatsApp?

Te invito a que seas parte de mi grupo privado de WhatsApp aquí. Te aseguro que disfrutarás de que estemos más cerca.

Despertar

A veces parece que la palabra «despertar» es motivante y reveladora. Pero no es así cuando son las 4:15 a. m.

Estaba dormido cuando, de repente, se me abre el ojo, como se suele decir.

Me extraña demasiado el insomnio de hoy, porque venía durmiendo maravillosamente bien por meses.

¿Algún cambio?

Sí.

Me he empezado a desvelar y, así, a modificar mis horarios de sueño que ya tenía establecidos. Este es un gran hallazgo. Llevaba meses acostándome puntual a una hora y eso me hacía levantarme, prácticamente, a la misma hora. Cuidar conscientemente los horarios de sueño es trascendental.

En fin, espero que sea cuestión de volver a disciplinarme en mis horarios.

¿Descansas?

Hoy en mi consulta en línea:

Paciente: ¡Es que no logro descansar profundamente!

Yo: ¡Es que la condición esencial para vivir esa experiencia es que te cansaras (de forma casi extenuante) por hacer algo!

Sí, qué ironía: al huevón, por lo mismo, le está vedado el verdadero y pleno descanso.

Y si ya estamos hablando de cierto insomnio, tu alimentación está muy involucrada ahí. Consulta a un experto en el tema.

A veces te enfermas por lo que ni te imaginas.

Ya llegó el momento de que te platique algo un tanto cuanto personal. Fíjate que desde hace años yo, al amanecer, no podía respirar bien, ya saliendo de casa, todo mejoraba. Por supuesto que uno, a todo se acostumbra, hasta a sentirse mal y creer que es una “variante normal”. Siempre que amanecía con la nariz tapada, como médico, siempre encontraba una explicación, que por el cambio estacional, por alergía a algunas flores que me regalaban o por que pasaba cerca el gato del vecino. Lo que nunca imaginé es que no fuera por ninguna de esas razones. Luego de años, literalmente años, de haberme sentido mal, apenas hace unos meses por haber empezado a estudiar todo lo relacionado a los “tóxicos domésticos”, me llevé la sorpresa de que lo que no me dejaba respirar es que en mi casa se usaba en la secadora unas toallitas “Downy” para que olieran mejor las prendas al sacarlas de la secadora… ¡y cuál va siendo mi sorpresa al estudiar que esas famosas toallitas tienen ingredientes que son tremendamente alergénicos para muchas personas y que se quedan impregnados en todo lo que metas a la secadora y luego estés oliendo, naturalmente! Mis cornetes se inflamaban por esta respirando las sábanas toda la noche. No te imaginas mi impresión de haber sacado de mi casa ese y otros productos que nunca imaginé tóxicos ¡y puedo respirar ya todas las mañanas! Por más que te platicara, no hay palabras para decirte un cambio tan impactante en mi vida.

Hoy me di a la tarea de investigar más al respecto y me encontré con un artículo publicado por una afamada escritora especializada en el tema, Debra Lynn Dadd, y ¡de inmediato quise compartirlo contigo en una de mis páginas especializadas en el tema! ¡Qué impresión saber de este tema! Uno como médico debería ser el primero en saber de esto…, y en la carrera de Medicina jamás me hablaron del tema, y es mucho más trascendente de lo que imaginamos.

¿Te has sentido con fatiga y no sabes por qué? ¿Tienes dificultad para respirar o alergias? ¿Tus hijos tienen alergias cada rato y los llevas al pediatra con singular frecuencia por lo seguido que enferman? ¿Problemas en piel u ojos? Lógicamente que hay muchas razones para tener signos y síntomas de este tipo, pero en muchos casos, ¡ni te imaginas que el origen de esto esté dentro de tu casa por los productos de limpieza y de aseo personal que toda la vida has comprado! Por eso, sin más, te doy la liga del breve artículo y, si te puedo ayudar con soluciones como las que yo hoy ya tengo en mi casa, no dudes en contactarme. Lee el artículo haciendo clic aquí:

“Por favor, protéjase de los tóxicos domésticos”.

Y para contactarme con respecto a este tema, puedes escribirme haciendo clic aquí.

Saludos y espero de verdad que tu salud mejore poniendo atención, quizá por primera vez, a este delicado e interesante tema.

¡Emoción por Existir… saludablemente!

–Alejandro Ariza.