El sentido del desierto

Hace algunos días escuché algo que me estremeció:

«Dios suele llevar a alguien al desierto para hablarle ahí». 

De todo lo que he estudiado, “el desierto” es metáfora de una etapa de gran dificultad, de cruzar por un momento muy difícil en la vida. 

¡Cuán diferente se ve una dificultad así! En qué grandioso sentido se transforma. En el desierto cesan las distracciones y quizá por eso ahí es donde más directamente nos habla Dios. Quizá nuestra gran necesidad de Él en momentos de dificultad sean los que se precisaban para escucharlo.

Si estás pasando por un desierto, pregúntate:

«¿Qué me quiere decir Dios?».

Preguntártelo te prepara, abre tu corazón para recibir el amoroso mandato. Pedirle en oración al Espíritu Santo que te ayude a escuchar, te ayudará también.

Estoy suponiendo que hasta que no escuchemos qué quiere Dios de nosotros, seguiremos en un desierto.

Ten toda la disposición de escuchar el verdadero por qué. Atiende Su Palabra. Y empezará tu salida del desierto.

Hoy siento hasta en mí, mi misión: “Ayudarnos a entender para vivir mejor”.

Hoy he entendido algo liberador en mi vida.

Y con amor te lo comparto. ¡Y cómo no hacerlo luego de lo que me dijo una paciente hace unos días! Te lo comparto brevemente aquí:

Uno de los mayores halagos que he recibido.

Terminaba de dar una de mis consultas, y una paciente me dijo, cuando en algún momento la felicité por suscribirse a mi boletín como lectora VIP:

«Quiero que sepas que, con todo lo que escribes, me has acercado a Dios, me has ayudado mucho».

Tocó mi corazón. 18 palabras que tocaron mi alma al instante.

Y pensé de inmediato: «Misión cumplida…, cumpliéndose, mejor dicho».

Ariza feliz y agradecido con la bendición de poder escribir.

¡Emoción por existir! (¡Emoción por entender!).

Alejandro Ariza Zárate


Descubre más desde Breves historias de mi andar

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Avatar de Desconocido

Autor: Alejandro Ariza Z.

Todo acerca de mí en: www.AlejandroArizaZ.com

2 opiniones en “El sentido del desierto”

Replica a Marcela Otero Cancelar la respuesta