
Hace un momento, me encontraba leyendo la Biblia y recibí un mensaje muy esperanzador, uno de esos mensajes que muchas veces uno necesita recibir. Al mismo tiempo sentí en mi interior la orden: «Publícalo».
Y aquí estoy, obedeciendo.
Si junto dos versículos que llegaron a mí hoy, se siente una gran seguridad y fuerza.
Primero, una contundente afirmación:
«Pues la palabra de Dios nunca dejará de cumplirse».
—Lucas 1:37 NTV
Luego, una poderosa promesa, la palabra de Dios:
«El Señor le respondió: —Yo mismo iré contigo, Moisés, y te daré descanso, todo te saldrá bien».
—Éxodo 33:14 NTV
¡Qué sólida afirmación previa a la siguiente promesa que nos llena de seguridad y nos fortalece!
Y mira nada más quién nos lo promete.
Sí, hay momentos en donde nos hace un gran bien que nuestro padre nos afirme categóricamente: «Todo te saldrá bien».
Cuán protegidos, cuán seguros nos sentimos cuando Dios mismo nos dice: «Yo mismo iré contigo».
No, pues, así vamos con todo a donde sea.
Cuando pases por un momento desafiante, memoriza estos versículos.
Guarda este ArizaTip para que lo leas, ya sabes, en esos momentos en que más se necesita.
Todo va a estar bien.

Descubre más desde Breves historias de mi andar
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Excelente reflexión ,palabras de esperanza,confianza y mucha fé en Dios.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Exactamente. Precisa y afortunadamente.
Saludos.
Me gustaMe gusta
Justo en el momento que necesitaba el mensaje
Me gustaLe gusta a 1 persona
Me da gusto que la sincronía sucediera.
Me gustaMe gusta