¿Antienvejecimiento?

Todos los famosos doctores, celebridades, que hablaban de «antienvejecimiento», todos, están y se ven tan viejitos.

ArizaTip: De verdad, ¡tecnología de lo obvio! No intentes ir en contra de lo normal. Todo lo que tenga que ver con «antienvejecimiento» es como decir «anti-puesta-de-sol» esperando que un día nunca termine. No creas en doctores, ni pastillas, ni cremas, ni nada «antienvejecimiento». Si lo comprendes, hasta te podrás reír del absurdo.

Acepta felizmente lo normal, lo naturalmente esperable, y te sentirás mejor, te verás mejor. Como decía mi muy sabia madre:

«Todas las etapas tienen su belleza».

Raquelito.

Esta sí créetela.

—Alejandro Ariza Z.

Es Dios

Desde que publiqué mi libro, Señales de destino, dije:

«Si es fácil y fluye, es por ahí. Si no, no»

De esa manera no me debería extrañar lo que sentí ayer por la noche.

Esperaba que se cumpliera una «promesa» y no sucedió. De inmediato detecté a mi ego reclamando en mi interior y empezó a hervir dentro de mí el deseo de reclamar su cumplimiento. Pero, afortunadamente, me contuve. Y lo logré, precisamente, al recordar ese principio que rige mi filosofía de vida y que desde hace años publiqué en mi libro. De verdad, es un arte con su heroico sentimiento al final, desear reclamar y terminar sin hacerlo. Nada. Nada y en paz.

Pero luego sucedió algo que me sorprendió más.

También anoche, estaba buscando dónde pubicar mejor mis notas (brevísimas publicaciones, tipo el «ArizaTip» de hoy) para que más gente pueda beneficiarse de leerlas. Sí, ya creo que tengo un TOC con este tema. En fin, estaba buscando. Y al entrar a mi abandonado Tumblr (abandonado por mis lectores, porque de verdad parece que nadie termina enamorándose de tan noble plataforma), me encontré con esto que me parece haber publicado a finales del 2020:

Nada más qué decir.

Me calmé.

Es Dios protegiéndome.

ArizaTip: La verdadera fuente de riqueza es Dios.

Dios es la fuente de toda riqueza y abundancia.

Tu trabajo, tu negocio, tus ideas, los contactos, los rendimientos, etc… son formas en que Él se manifiesta. Claro, hay que agradecer constantemente. Pero agradecer a Dios, por las tantas formas en que Su abundancia la hace llegar a ti.

Cuando creas en esto, cuando lo sepas, te adentras y te blindas en la “economía espiritual”.

Siente y entiende esta promesa, de las Sagradas Escrituras:

“Por eso, de sus riquezas maravillosas mi Dios les dará, por medio de Jesucristo, todo lo que les haga falta.”
‭‭

–Filipenses 4:19

Todo.

Y todo, es todo.

Te revelaré un secreto: confía en esa promesa plenamente.

Ya me contarás.

–Alejandro Ariza.

Pide ayuda

Dile con decisión a Dios: 

“Señor, no voy a cargar más con este peso, lo libero para ti y confío en que tú estás en control y tienes algo mejor para mí”. 

Cuando haces esto, sucede algo increíble. Dios comienza a mover las circunstancias a tu alrededor, a darte nuevas oportunidades, nuevas relaciones y fuerzas. Comienza a abrir puertas que antes estaban cerradas y a restaurar áreas de tu vida que estaban quebradas. Te lleva a un nuevo nivel de fe, paz y alegría.

Esperar lo mejor

Hoy me encontré esta foto.

Lo primero que me vino a la cabeza fue: “Ya mero llego la época del año que más me gusta, el otoño”. Y eso me hizo reflexionar en que muchas veces, para “tolerar” el presente podemos emocionarnos con el futuro. Así mismo, podemos hacer que dure más lo que nos gusta. Anticipándonos y creyendo en lo mejor.

Es increíble cómo tan solo con cerrar los ojos e imaginar que caminamos por un lugar así, podemos hasta oler ciertos aromas que nos mejoran el ánimo. Todo en la mente. Donde realmente existimos.

Cuando descubres ese poder, inicias el poder de creer en ti.

Por eso me emocioné cuando dicté mi conferencia: “Cree en ti” y explique mucho al respecto. Hoy puedes ver esta reveladora conferencia en mi Academia en línea, aquí: “Conferencia Cree en ti”.

Espero la disfrutes.

Recibe mis saludos.

–Alejandro.

No vaya a tener algo

«No vaya a tener algo que me vaya a morir», me dijo un paciente. Le dije que… lamentablemente… sí tenía algo por lo que iba a morir… ¡Tenía vida!

El miedo a la muerte es común, pero sé que ese temor disminuye cuando empezamos a entender a la muerte como parte de la vida misma, es parte de un proceso. De hecho, hace tiempo escuché una definición de vida que se me hizo escalofriante por su verdad intrínseca e irrefutable: “La vida es un natural proceso de descomposición”. Y sí. Por más que te cuides, por más que hagas dieta, por más que hagas ejercicio, por más que tomes tus suplementos, por más que tomes antioxidantes, por más que hagas lo que quieras, hacia allá vamos todos en diferentes tazas de descomposición, pero todos descomponiéndonos día tras día. Sí, todos. Hasta el que se cree más sano… está en un proceso de descomposición.

¿Qué tal cuando llegas a una edad en donde te empiezan a emocionar los suplementos? Antes te emocionaban los boletos para asistir a un concierto y de repente te empiezan a gustar, hasta con emoción, tus omega-3, tu cúrcuma, té verde o jengibre. Tus gustos pueden ir revelando tu descomposición. Antes te gustaba desvelarte hasta altas horas de la noche y ahora prefieres ver en casa alguna serie y dormir más temprano. Mira la mesa de tu cocina. ¿Tiene medicinas o suplementos? Ahí tienes. Si lo ves con filosofía hasta tiene su encanto el ir descubriendo cómo nuestros gustos van revelando la descomposición. Qué tal cuando ves un nuevo calzado que por su tecnología cuida de tus rodillas y te emocionas. Te digo. Y qué tal cuando empiezas a ver borroso y descubres la bendición de unos lentes. Te digo.

Nuestro “problema” es que nos hemos identificado mucho tiempo solo con la parte más pequeña de nosotros mismos, nuestro cuerpo, ese que se va descomponiendo día tras día, hagas lo que hagas. Y solo hasta que entendamos a cabalidad que somos mucho más que un cuerpo, pero mucho más, es cuando este natural proceso de descomposición va perdiendo fuerza en su generación de temor. Quizá nos ayuda a soportar la descomposición, saber que eso que se va descomponiendo no somos nosotros en realidad. Por ello es tan importante descubrir quienes somos realmente. ¿Vas captando la trascendencia? Por ello he escrito varios libro que nos ayudan a descubrir quiénes somos realmente, mi libro El verdadero éxito en la vida más allá del ego y mi libro Cree en ti. En ambos volqué un cúmulo de conocimientos para ir entendiendo quiénes somos realmente. Nos conviene saberlo.

Hoy, por alguna razón, quise reflexionar brevemente contigo a este respecto. Quizá por cómo me voy sintiendo en esta etapa de mi vida y donde disfruto, hasta como con cierta mofa, los cambios que voy atestiguando en mi cuerpo. Y de hecho, luego de un rato de cavilar al respecto, tiene su cierto encanto ir cuidando el “vehículo físico”, este en el que nos envolvieron al encarnar como humanos, esta burbuja biológica que también tiene su parte interesante al usarlo y entender su natural proceso de descomposición, alias, el ir envejeciendo. ¡Uf!, otro tema tabú y del que no quiere saber aquel que no sabe quién es en verdad. Eso lo he notado. Quien no sabe quién es en verdad se obsesiona con querer permanecer joven, cueste lo que cueste. ¿Alcanzas a ver el absurdo? Por más que te restires, por más cirugías, por más cremas o bótox, el proceso de descomposición sucede inexorable.

ArizaTip: Todas las etapas de la vida tienen su encanto, pero debes descubrir con emoción el que te corresponde para no vivir anhelando uno de tu pasado, precisamente uno que “ya pasó”.

Qué te parecería que estas letras te invitaran a detenerte, a pensar un rato acerca del momento que te está tocando vivir, es decir, esta determinada etapa de descomposición en la que te encuentras y dediques tiempo a descubrir el encanto que hay en esa etapa, la que sea en que te encuentres… ¡Hay un encanto oculto para ti! Reservado para los que abren la puerta al encanto: la aceptación.

Pues a pensar un rato y, sea la etapa que sea en la que te encuentres, le exprimas a la experiencia algunas gotas mágicas de…

¡Emoción por existir!

–Alejandro Ariza Z.

Amor: El verdadero bienestar.

Photo by Nadin Sh

Hace unos días, mi entrenador personal, quien además es fisioterapeuta, me platicaba con singular alarma que fue a ver a un paciente y que no se movía, que llevaba una vida intensamente sedentaria. Y me repetía con singular admiración en su relato: “¡No se mueve, no se mueve para nada!”, tratando de explicarme que por eso se sentía mal.

Yo recuerdo haberle regalado un libro a él, mi entrenador, y luego de meses, aun siendo el libro más pequeño que he publicado… no lo ha terminado. Pensé para mis adentros: “¡No lee, no lee!”. Claro, no se lo dije, no más lo pensé.

Pues así, cada quien por donde mejor fluye. Eso me hizo recordar una frase de esas matadoras que aprendí de una gran maestra de vida:

“Conforme avances por estas lecciones, el falso consuelo cederá el paso al verdadero bienestar, y la autodestrucción será remplazada por nutrición y cuidado. Y todo ello sucederá por una única razón: para que conozcas el amor más de cerca”. –Marianne Williamson.

Me cimbra eso de “…el falso consuelo cederá el paso al verdadero bienestar… para que conozcas el amor más de cerca”.

Sí, de eso se trata. No debe ser ningún sacrificio realizar un cambio para mejorar. Se trata de incrementar el amor propio, el amor en sí.

Momento para pensar un rato.

Te conviene todas las mañanas.

Photo by Jill Wellington

Hace unos momentos se me apareció un artículo que escribí en enero. Modestia aparte, ¡Muy bueno! Hablaba de 10 maneras para hacerte bien a ti mismo. Te quiero recomendar su lectura aquí.

Lo que sí te adelanto es que lo que hagas por las mañanas, empieza a sintonizar todo tu día hacia esa frecuencia y calidad de pensamientos.

Cuida lo que piensas y lo que piensas cuidará de ti.

Por cierto, te agradeceré enormemente que me escribas en esta entrada tus comentarios acerca de cómo te sientes leyendo mis «ArizaTips» en esta plataforma, comparado con Substack. Valoraré mucho tu opinión. Te leo.

¿Qué ves?

Hoy más que nunca debemos de recordar que lo que vemos materializado afuera, no es más que una manifestación de lo que andamos pensando. Por eso, hay que tener mucho cuidado con lo que anda uno pensando. Y una manera de cuidar mucho nuestro pensamiento, es saber elegir la información que uno consume, porque es poderosa fuente de pensamientos.

Afuera, solamente vas a ver la versión de lo que más has alimentado en tus pensamientos. Pero afuera, realmente sucede una enorme cantidad de circunstancias, muy diferentes unas de otras, pero solamente alcanzas a ver las que por merecimiento, en virtud de la calidad de tus pensamientos, puedes.