Elige y mantente.

En esta época que nos tocó vivir, más nos vale elegir y mantenernos ahí un rato a menos de correr el riesgo de perdernos en una arborescencia sin fin.

En esta era estamos bombardeados de información. Elige la menor cantidad, menos podría ser mejor para ti.

Si hay mucho valor en muchas otras publicaciones, no creo que sea razón que te obligue a consumirlas.

Un gran valor, no necesariamente lo será así para tu muy particular vida.

Si no eliges, quizá en vez de consumir contenido, el contenido te consumirá a ti.

Solamente habla así.

Sólo habla de cosas que deseas ver que vivan y crezcan.

Mantén tus pensamientos deliberadamente centrados en ideas de abundancia, prosperidad, suficiencia y bienestar.

Afirma en voz alta:

“Dios es mi fuente de provisión instantánea, constante y abundante”.

“La penetrante Verdad es que Dios te dará prosperidad y éxito en todas tus acciones si no lo haces muy difícil para Dios. La Mente Infinita pondrá ideas en tu mente, palabras en tu boca, creatividad en tus manos, oportunidad ilimitada ante ti y luz guiadora en tu camino”. –E. Butterword.

Disfruta las consecuencias. Comparte la bendición.

–ArizaZ.com

Aprende y aprende…

¡💜💜💜!

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«Todo lo que vale la pena lograr en la vida exige entrenamiento. De hecho, la vida misma no es más que una larga sesión de entrenamiento, un intento infinito de perfeccionar nuestros movimientos. Cuando se comprenden los mecanismos correctos de entrenamiento, la labor de aprender algo nuevo se convierte en una experiencia de alegría y tranquilidad carente de estrés, un proceso que mejora todos los ámbitos de tu vida y te ayuda a adoptar la perspectiva adecuada sobre todas las dificultades vitales».

—Thomas Sterner.

Una verdad.

«Nada nos va a caer del cielo y NADA es gratis en la vida. ¡Lo que a uno le dan “gratis” se lo tuvieron que haber quitado a otro que sí trabajó!».

Ricardo Salinas Pliego.

Hace unos momentos alcancé a leer un fragmento dentro de un tweet que publicó este controvertido y exitosísimo empresario, Ricardo Salinas Pliego. Sin duda, se me hizo atinado en extremo su comentario y por ello sus letras las quise hacer desfilar en mis ArizaTips.

Lo primero que vino a mi mente fueron imágenes de aquellos hijos mantenidos en exceso a los que sus padres les dan dinero y les resuelven la vida al primer reto o problema que tienen, hijos incluso ya a sus más de 30 o 40 o 50 años de edad.

¡Qué contundente reflexión de Salinas Pliego! Hasta le aplaudí…

…porque de haber alguien a quien le caen las cosas como del cielo, regaladas, ya queda claro de dónde vienen.

🤔

¿Descansas?

Hoy en mi consulta en línea:

Paciente: ¡Es que no logro descansar profundamente!

Yo: ¡Es que la condición esencial para vivir esa experiencia es que te cansaras (de forma casi extenuante) por hacer algo!

Sí, qué ironía: al huevón, por lo mismo, le está vedado el verdadero y pleno descanso.

Y si ya estamos hablando de cierto insomnio, tu alimentación está muy involucrada ahí. Consulta a un experto en el tema.

Ir haciéndose grande.

«Vivir en el mundo sin percatarse del significado del mismo es como deambular por una gran biblioteca sin tocar sus libros».

The secret teachings of all ages.

El día de hoy, algo me hizo sentir que debería de conservar breves sugerencias, pequeños consejos, mis afamados “ArizaTips”, en un lugar que no se perdieran como en el interminable río de información que es Facebook o Twitter. Así, hoy tienes en tus manos este microblog con mis “ArizaTips”.

No cabe duda que conforme uno va creciendo se va haciendo más sensible. Hoy publique esto precisamente en Facebook y no quiero olvidarlo…

Un día era joven y daba consulta muy exitosa, así sin más… y otro día, precisamente hoy 13 de octubre del 2021 -un día que será referencial para mí-, descubres, quizá, que ya empiezas a estar grande y, por primera vez en más de 25 años de dar consulta, se me salieron las lágrimas en plena terapia, al igual que a mis pacientes, una pareja. Una bendición ayudar a ver. Ayudar a ver que el amor fluye donde parecía que no. Y ayudar a ver que fluye a borbotones.

Muchas veces basta con detenerse a observar con sensible y profunda atención lo que significan ciertos actos que determinadas personas llevan a cabo. Puede estar sucediendo una hermosa manifestación de amor y se nos puede pasar de largo.

Quizá madurar también implique poner más atención que antes.

–Alejandro Ariza Z.

Es que así es.

Hace un momento me encontraba platicando con un promotor de bienes raíces y me dijo:

–Hay doctor, ya se imaginará a mi jefe. Es árabe y muy gritón y a veces medio grosero, me imagino que ya conoce cómo es esa gente. No más se lo quería platicar por si se da el caso y no le extrañe… y es que así es.

–Conozco gente así.

–Bueno, y además, usted se ve siempre tan tranquilo y con tanta paz.

–Pues sí. Gracias por el comentario.

Me llamó la atención que este hombre, ya entrado en años, pensara como tanta gente: “…es que así es”. Y hoy sencillamente te quiero decir algo: no, no se trata de aceptar a alguien grosero y pedante sencillamente porque “es que así es”. No. A esa gente le falta educación, y alguien debe hacerle ver a ese tipo de personas que si no cambian, pronto se quedarán solos y en un muy mal estado. Tarde o temprano, siempre pasa así.

Aceptar el maltrato de alguien simplemente porque “es que así es”, sólo denota la más pobre autoestima o dependencia del que opina sobre el dictador. ¡No! No es normal pensar que “es que así es”. Sería como pensar que las personas no podemos cambiar. Sería pensar en personas con el síndrome del producto terminado. ¡Defiendo la esperanza que todos los seres humanos tenemos de poder cambiar! No existirían mejoras sin ello.

Si de casualidad tú eres como el jefe de esta persona, te invito a que reflexiones y procures ser una persona de mejor calidad humana. Hay que trabajar mucho para lograr cambiar. Sí. Mucho. Muchísimo. Pero en algún momento se empieza y ese inicio vale muchísimo la pena.

Sí, yo soy una persona muy pacífica y enamorado del silencio y de las buenas costumbres, con trato lo más fino y amable posible. Y no, no nací así. Tuve la dicha de tener a una mamá súper educada que me educó y un papá muy bueno, pero luego, ¡yo mismo he transitado por años y años de lectura de los libros más valiosos en la historia de la literatura de superación personal! Yo me eduqué a mi mismo con mi más alto grado de curiosidad y disciplina para conocer cómo ir siendo una mejor persona cada vez. Llevo así, estudiando por mi lado, autodidacta, leyendo libros, asistiendo a conferencias, admirando a gente valiosa y procurando imitar su ejemplo del lado de su luz, casi 23 años, y sigo aprendiendo.

La gente no nace gritona y grosera o pacífica y silenciosa. La gente simplemente nace y aprende. ¡Atrápate y acepta si oyes que la gente dice que tienes mal carácter! No es honorable ni victorioso seguir así aunque te lo digan, como imponiendo tu carácter le guste a quien le guste. No. Ahí, realmente, no hay nada por lo cual sentirte orgulloso. Y lo peor, es que en el fondo lo sabes. Eres corriente, vulgar y majadero. Tienes que cambiar. La opinión de los demás acerca de tu mal caracter son amables y sutiles invitaciones que el universo te envía constantemente para que mejores. Y si lo has notado, se cumple una ley: si no cambias, las invitaciónes seguiran llegando una tras otra. Es decir, la gente se seguirá quejando una y otra vez de ti. Llegarás a ser anciano y ahí empezarás a vivir un karma. Nadie nos escapamos de una ley que rige al universo, la ley de acción y reacción. Antes de lo que te imagines, llegará el maestro definitivo: un cáncer, un accidente, un hijo metido en graves problemas por su carácter (salió igual a ti, no puedes educar si no eres educado), y varios etcéteras. A cada quien se nos manda un maestro definitivo. Mi sugerencia es que no necesites que llegue para que aprendas la lección y cambies.

Aquí quiero hacer una aclaración: si tú tienes cáncer, o tuviste un grave accidente, no es necesariamente por tu mal carácter y esté sucediendo la presencia del maestro definitivo. Bien sabes que no me refiero a eso. Me refiero a ciertos casos en particular. El lector pacífico lo entenderá desde el principio.

Sé que el más grande problema de mi país, México, es la inmensamente desproporcionada desigualdad de niveles culturales y educativos. Todos los países lo tienen, pero en México es violentamente abrumadora y de épicas proporciones la disparidad del nivel cultural y educativo. Esta es la razón por la que es imposible que avancemos como quisiéramos. No se trata de enormes diferencias económicas entre los habitantes de este país, que las hay, sino de una diferencia infinitamente aún mayor, el nivel educativo. Por eso es tan difícil, en algunos casos sencillamente imposible, dialogar con alguien. Ese alguién necesita elevar su nivel educativo, su nivel de conocimiento en protocolo social, su nivel de información acerca del trato humano, para que ya estando dentro de una franja de conocimiento afin, se pueda suceder el diálogo como otro escalón de mejora para los participantes de él.

¿Conoces a gente que cuando se molesta sencillamente se levanta y se va y te deja con la palabra en la boca? En esta época se trata del mismo fenómeno cuando en una discusión por escrito en redes sociales te dejan en “visto”, sin decir más. El inculto, el vulgar, la corriente, siempre huirá de una invitación al inteligente diálogo porque le es profundamente doloroso descubrir su incapacidad para dialogar así. O grita sin escuchar o se va sin importarle. ¡Ahí estás frente a alguien todavía muy, muy, muy primitivo en la evolución del ser! Y puede tratarse de alguien sumamente poderoso, adinerado y hasta famoso. Pero ninguno de esos atritubos le excentan de su realidad, una que todo mundo ve con mayor evidencia que su riqueza, poseciones o fama: su nivel educativo, su nivel de calidad humana, su nivel socio-cultural, sigue siendo alguien muy, muy primitivo. Alguien que merece –y necesita– ayuda. Desde la lectura de un buen libro de relaciones humanas, hasta una franca visita al psiquiatra, urgente, por el bien de su familia y empleados. Si alguien no tuvo la fortuna de ser educado, puede ayudarse con terapias.

En fin, este es un ArizaTip en virtud de que conozco cómo funciona el universo, en este hermoso mágico entramado donde si has llegado hasta esta altura de tu lectura, ¡es la confirmación de que era para ti! Y ya sabrás si haces algo para mejorar o si se trata de que en este instante compartas este texto en tus redes sociales con el clásico “le digo a Pedro para que oiga Juan”. De una u otra forma, yo obedecí el impulsto por escribir estas letras y tú a leerlas. Atiende las señales. Te conviene. Siempre conviene.

Acepta con humildad que necesitas mejorar tu calidad humana. Mejorar como persona en tu trato. No te aceptes majadero, o grosera, o sumamente irritable, porque “es que así es” tu carácter. No, no naciste determinado. Naciste con la constante opción de elegir ser una mejor persona. Al final de tus días, a nadie le importará gran cosa lo que hayas logrado o a quién quitaste del camino para lograr tus proezas, sino el amor real que sembraste creando momentos involvidables por tu fino trato en las vidas de otras personas.

Te propongo una Nueva Conciencia.

¡Emoción por Existir!

–Alejandro Ariza.

Origen

 

¡Qué extraordinaria novela! La leí en tan solo tres días… no podía parar, como siempre pasa con las novelas de Dan Brown. ArizaTip: ¡te recomiendo amplísimamente reflexionar este mensaje!, es decir, leer la novela. Para el entendido, encontrará un gran mensaje en ella. Al más puro estilo de Dan Brown, se maquilla con “novela” un mensaje real y de gran trascendencia actual.

Si algo disfruto inmensamente es leer. Si algo gozo enormemente es estar solo. Y algo que genera enorme placer es estar de vacaciones. Y si a esto le aderezas la inteligente decisión de desconectarte total y absolutamente de todas las redes sociales durante tus vacaciones… yo así entré al paraíso. Eso fue precisamente lo que hice hace unos días. Creo que me diseñé las mejores vacaciones de mi vida entera. Encontré un lugar paradisíaco en las cosas del Pacífico de México y donde jamás entró bien la cobertura del celular. ¡Perfecto! ¿Internet? Fallaba hasta la del hotel… mejor ni usarlo. Nunca pensé poder pasar, no uno, no dos, sino casi cinco días totalmente desconcetado de las redes sociales. Y no pasó nada… nada malo. ¡Todo en paz y descubres que nadie te extraña ni te necesita en redes… ni uno tampoco, a nadie! ¡De verdad, de corazón, atrévete a desconcetarte totalmente y ahí, te conectarás por entero a la naturaleza… incluso a la tuya propia! Pues así me la pasé yo. Y en ese contexto… me llevé este libro, Origen, de Dan Brown. ¡Qué manera de gozar una lectura! A momentos en la playa, otros muchos espacios en un exquisito camastro en la alberca, con mi bebida preferida, e hiper concentrado en la lectura. El tiempo desapareció. En un compas, a momentos me metía a disfrutar de la alberca, luego leía, luego me iba a comer, también hiper concentrado en la exquisites de los alimentos, me iba a una sala con aromaterapia a seguir leyendo y luego salía a concentrarme en la magia de una hermosísima puesta de sol. Cuando leía algo de tremendo impacto para mí, me metía al jacuzzi sencillamente a pensar y a pensar y a pensar, al fin, el hotel casi entero estaba sólo para mí y había un divino jacuzzi exterior. Este es otro de los placeres de poder llevar una vida donde no dependes de ningún calendario para decidir irte de vacaciones cuando tú quieras y más convenga, cuando haya menos gente.

Una ironía fue que en plena y total paz que da conectarte exclusivamente a la belleza del mundo real, fue que leía una novela donde se dramatiza hasta qué punto puede llevarnos esta era digital. ¡Qué ironia de verdad –a momentos, amenzante ironía–! Me encantaría comentar aquí de mis profundas cavilaciones al respecto, y más luego de haber casi memorizado pasajes de esa extraordinaria obra, pero no quiero crearte aquí un “spoiler”. Te repito: lee esta novela, por favor. Hay una gran lección de vida aquí. Y algo que me encanta –incluso es el estilo de mis conferencias– mientras aprendes conceptos de gran profundidad y trascendencia, al mismo tiempo es atractivamente entretenida. Esa es una combinación fantástica.

Hoy me di a la tareja de investigar un poco acerca de cómo se inspiró Dan Brown para hacer esta obra y encontré un breve video que podás ver haciendo clic aquí. Te hará más sentido luego de leer la obra. ¡Hay tantas revelaciones hasta vocacionales en este breve video! Me fascinó.

Disfruta la dicha del contacto humano. Disfruta poder amar a alguien… o ya de perdida quererle mucho. Disfruta amarte intensamente a ti mismo –esto se manifestará en el estilo de vida que lleves y con quién decides convivir–. Disfruta poner orden en tu vida para diseñar unas vacaciones al estilo que a ti más te plazca y tener todo absolutamente pagado incluso desde antes de irte. Disfruta la paz que te da tu inteligencia para el dinero (un anuncio de mi más reciente libro no puede faltar… además de ser origen de este estilo de vida y que comparto con amor a todos mis lectores, haciendo clic aquí descubres el cómo). Disfruta el rarísimo y exclusivisimo e indescriptible placer de poder concentrarte. Disfruta esta maravillosa y temporal experiencia de ser humano.

¡Emoción por existir!

–Alejandro Ariza.

Breves historias de mi andar

Aprendizajes y reflexiones que nacen de lo vivido en un día cualquiera.

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